lunes, 15 de agosto de 2011

Y ahora tuvimos elecciones primarias...

Ahora no solo tenemos elecciones, sino tambiên "primarias"...como en los paises importantes del mundo...
Tomo la frase de una escena de "Bye Bye Brasil" aquella realizaciôn del buen cine brasilero (o brasileño...habrâ que ver esto...) que allî se relacionaba con simular que nevaba...como en los paises importantes del mundo...
No veo que este acto haya modificado la realidad, aunque si confirmado cuanto mienten los actores de la escena polîtica, todo ese entramado de referentes partidarios, candidatos, notables, asesores, consultores, publicistas, voceros, periodistas y una mâs extensa lista de especialidades en las que debo actualizarme.
Curiosamente, digo por el grado de penetraciôn cultural de esa consigna italiana de "piove, governo ladro", me sorprendo al verificar que quienes menos mintieron fueron la Presidente Cristina y todos sus colaboladores... efectivamente se llevô el 50% de las voluntades que emitieron su voto. No es moco de pavo... si bien este es formalmente su primer mandato, en los hechos es la continuaciôn de los primeros 4 años de Nêstor Kirchner, y despuês de 8 años con el consiguiente -y natural- desgaste, Cristina sigue con la batuta en el atril contra viento y marea...
En este pais pasan demasiadas cosas por minuto y es complicado mantener la atenciôn sobre lo importante...siempre hay algo accesorio que entretiene y distrae. A veces por casualidad y otras por causalidad.
Quizâs por eso tuvieron que pasar 8 años para que le preste atenciôn analîtica al tema del fenômeno Nêstor y Cristina... a quienes confieso no haber votado nunca.
Nada personal, es que no tengo identidad peronista pero tampoco prejuicios antiperonistas. Hubiera sido muy loco no votar por Perôn - Perôn en 1973 pese a los nubarrones de catâstrofe que estaban a la vista. Y muchos no vieron que se podîa hacer la noche como finalmente ocurriô en 1976.
Vuelvo al 2003. Mi conocimiento del perfil de NK era pobre: algunas buenas cifras de su gestiôn provincial, escasîsima presencia en el escenario nacional y algunos retazos de informaciôn sobre su trayectoria, con las obvias luces y sombras. Como nunca he votado especulando que suba o baje el dôlar, ni por plata dulce que no existe y otras variantes del folklore autôctono, no me quedaba otra que atenerme a mi arcaico hâbito de votar buscando empatîa ideolôgica con el candidato. Por ese lado no pude detectar casi nada de NK: no fui a ninguno de los actos en los que hablô y las escasas apariciones televisivas no me dieron ninguna pista. Estâ claro que no soy perspicaz y fui a votar como quien cumple una rutina sin efectos ulteriores puteando bajito porque Duhalde nos forzaba a todos a dirimir una interna peronista.
Cuando llega la segunda vuelta, Menem me ahorra el trajîn de volver a votar, ya que ahî NK era mi ûnica opciôn.
Lo dije varias veces en los foros en los que participê: hizo una gestiôn destacada, tuvo coraje polîtico -lo que no es poco en medio de una casta de cortesanos a candidatos de cualquier cosa blandengues y panqueques-, dejô plasmadas reformas importantes que mejoraron la vida de muchos compatriotas, pero (los jodidos siempre tenemos un pero...) siempre lamentê su limitaciôn ideolôgica para dar ese paso que no diô Perôn, ni ninguno de los caudillos con gran poder y ascendencia sobre las mayorîas, que nos permitieran saltar cualitativamente al podio de las naciones que efectivamente se desarrollan. Me refiero -siempre- a modificar el anacrcônico rêgimen y estructura de tenencia y propiedad de la tierra productiva o potencialmente productiva. Dar una respuesta propia al uso de la tierra es un paso decisivo en la vida de cada pueblo, y establece la magnitud de los cambios posibles hacia la meta del bienestar y progreso material de las mayorîas sociales. Esa tarea sigue inconclusa en la Argentina, en cuyo territorio campea el latifundio y el modo de producciôn llamado "prusiano", frente al cual languidecen los pequeños chacareros y productores agropecuarios, sin peso econômico ni polîtico para forzar tamaño debate. Tengo en claro que el abordaje de este debate viene precedido de prejuicios reales o invocados para asustar, que presentan la cuestion como el inicio de una revoluciôn bolchevique, pero mis ejemplos mas inmediatos son los EE.UU. y Francia...
Esta pâgina no incluirâ descripciones, argumentos ni ideas siquiera sobre el fondo del tema, solo explico en quê punto mi voluntad de ciudadano votante se distanciaba de Nêstor Kirchner. Vuelvo a decirlo, sin embargo, si êl se hubiese presentado a la reelecciôn lo hubiese votado: un Presidente no es un menû del que cada uno puede poner o sacar facetas, hay que hacer balance, y lo hice en el 2005, cuando resolvî que lo votarîa.
Pero no a CFK...ella era algo diferente en mi opiniôn, y no le veîa el aplomo necesario para asumir la funciôn en una sociedad casi cesarista en el grado de presidencialismo. No entendî -y no lo entiendo aun hoy- el porquê  de ese enroque cuando perfectamente NK podrîa haber gestionado  8 años y luego -con la obra mas afiatada- pasarle el timôn a su esposa. Es legîtimo especular que ella habrîa ganado como ganô ayer. Tal vez haya estado de por medio la cuestiôn de la salud de NK, lo cual es relativo, observando hasta quê punto continuaba involucrado en la gestiôn del gobierno incluso desatendiendo opiniones mêdicas. Las sociedades que dan forma a los Estados hoy no se pueden dar el lujo de dilapidar dirigentes como êl, sea cual fuere su trayectoria y conducta...parece que va a costar que las mayorîas y las minorîas tomen conciencia de esto, porque nos siguen ganando los prejuicios y la visiôn mezquina y maniquea de la construcciôn social.
Bueno, el caso es que tampoco votê ayer a CFK pese a que me fascina su velocidad intelectual. Sin embargo sigue sin ser mi opciôn el votarla por su entusiasmo en promover una economîa de grandes corporaciones dedicadas a actividades extractivas y otras concepciones de su gestiôn de similar lînea ideolôgica, en el sentido mas semântico del têrmino. Hay historia sobre los resultados a mediano plazo del accionar de estas multinacionales, que dejan tierra arrasada por donde pasan con beneficios siempre escasos y poco visibles. El daño, por el contrario, se registra facilmente y afecta la calidad de vida de quienes habitan en las zonas donde se desarrollan estas operaciones.
No puedo hacer calificaciones con ningûn grado de profesionalidad porque no lo tengo, pero a ella la percibo mucho mas desarrollada intelectualmente que NK -aunque sin la densidad de su voluntad- y es por eso mismo, porque creo que comprende las implicancias y consecuencias que puede tener seguir adelante con esa lînea de gestiôn a pesar de todo, como digo, es por eso mismo que no la votê: percibo que ejecuta un juego de poder arriesgando demasiado como conducta polîtica, y no lo hace solo sobre sus hombros, sino sobre las espaldas de todos los argentinos. Y no estoy seguro que haya ponderado en profundidad la relaciôn del costo y el beneficio en têrminos sociales y polîticos. Intuyo que esto tampoco es una preocupaciôn para êlla, lo cual me parece grave.
Tengo presente que NK tambiên jugaba fuerte, e hizo varios movimientos de alto riesgo. Sin embargo -a mi juicio- tenîa mas certezas que dudas sobre lo que hacîa. Como un experimentado andinista, ajustaba cada clavo de anclaje antes de lanzarse al vacîo confiando en la resistencia de la cuerda...francamente no la veo a CFK revisando el estado de su equipo antes de intentar cualquier salto con el vacîo de por medio...
Como mi suerte personal estâ atada a la de todos los que viajamos la vida en la nave Argentina, ojalâ que esa mayorîa que la votô piense con mayor lucidez que yo. En 4 años, si falla la profecîa maya del 2012, cada uno estarâ haciendo su balance...

1 comentario:

  1. Felicitaciones por tu blog. De lo mejor que leí.
    Abrazo fraterno

    ResponderEliminar